Colegio Montserrat - Orcasitas (Madrid)

Fin de "Cine en curso" con la proyección en el MNCARS

Tallers Documentals

Como ya sabéis, hemos presentado nuestro cortometraje documental "Diario de un barrio" el pasado viernes 30 de mayo en el Auditorio 200 del MNCARS. Tras unos meses de mucha ilusión, trabajo y algo de estrés conforme se acercaba la fecha del estreno, hemos visto recompensados nuestros esfuerzos y esperamos que os haya gustado el corto que hemos hecho entre todos con la ayuda de Jonás. En la proyección estuvimos arropados por nuestros profesores y personal del centro escolar, nuestros padres y otros familiares, compañeros de 3º de la ESO y personas que, de una manera u otra, han colaborado para que este cortometraje fuera posible: Antonio Merchán, Pilar Aural y las voluntarias de "El Pato amarillo", Luis Ruiz del Árbol, el grupo musical Sikuris Runataki, la familia Ye, los padres de Noelia -que no salen en el corto, pero que han estado siempre detrás, ayudando y apoyando- y su abuelo -Francisco Sabio, que sí sale-, los colegas de break dance de David -Franklin, Cristian, Rebeca y Daniel-, Candela -la hija de Arturo, por su paciencia con nosotros un domingo-, los niños en bici -Ilias, Lorena e Ina- y los niños del huerto -Noelia, Mario, Marta, Irene y Eneko-, entre otros.

Pero también queremos acordarnos de aquellos que nos permitieron grabarles y que, por una razón u otra, no han podido asistir a la proyección y verse en el cortometraje: de José Ángel Sarango y su grupo de compatriotas ecuatorianos que practican el baloncesto los fines de semana en las canchas del Parque Pradolongo, mientras sus hijos juegan en los alrededores; de algunos jugadores de ping pong -Karim, Sergio, Aurelian y Jorge-; del otro grupo de ecuatorianos que se reúnen para comer en compañía de familiares y amigos, especialmente, de la presidenta -Felicidad Montaño Ferrel- y del vicepresidente -José Ruildo Mérida-, por facilitarnos la grabación de algunas de las imágenes más emocionantes del corto -comiendo con sus hijos pequeños o de sus hijos solos jugando-, a pesar de la actitud inicialmente reacia a ser grabados, en especial, por parte de los hombres. 

Nos gustaría también agradecer a Antonio Lirola la paciencia que demostró con nosotros durante el rodaje cuando se encalló su velero teledirigido en el lago del parque; así como su generosidad por dejarnos grabarle cuando se quitó los pantalones para entrar en el agua y rescatarlo, aunque no salga al final en el corto. Por último, no nos queremos olvidar de las señoras mayores de la Residencia San José cuyas voces en off, finalmente, no hemos incluido en el montaje definitivo.

A partir de ahora, cuando vayamos andando por la calle, ya no iremos despistados como antes, sin fijarnos en lo que nos rodea. Hemos descubierto un barrio, nuestro barrio, Orcasitas-Orcasur, sus espacios y, sobre todo, su gente. Hemos descubierto su luz, sus "horas brujas" y tantas, y tantas otras cosas como, por ejemplo, el trabajo en equipo. Siempre recordaremos esta experiencia.